La inteligencia emocional en el ambiente laboral
- Equipo LUP

- 17 abr 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 14 jul 2022
¿Te has enfrentado a circunstancias laborales complicadas y crees que podrías haber reaccionado mejor? Échale un ojito a este artículo donde hablamos de cómo implementar la inteligencia emocional en nuestra vida profesional.

Seguro que te has dado cuenta que en los últimos años han ganado popularidad los temas relacionados con psicología, el mindfulness y la inteligencia emocional. Obviamente, no es casualidad que estos temas poco a poco empiezan a colarse en ámbitos laborales. La chamba puede ser uno de esos ambientes desoladores que apachurran tus motivaciones cuando sientes que tus actividades no tienen mayor trascendencia, el ambiente es nefasto o tus compañeros actúan como si estuvieran en el mismísimo Juego del Calamar, por eso, el día de hoy queremos platicarte un poquito sobre la inteligencia emocional aplicada a este ámbito.
La inteligencia emocional (IE) se refiere a cuán hábil eres para gestionar tus emociones ante distintos escenarios. Seguro te has topado con algún típico senior Grinch que ante el menor inconveniente explota en ira, gritando a otras personas, azotando puertas y arruinando el día a quien se le ponga enfrente. Tristemente, es una situación más común de lo que parece y para evitar continuar creando ambientes laborales tóxicos, es importante que empecemos a trabajar en nuestra inteligencia emocional.
En el ambiente profesional hay muchísimas cosas que escapan de nuestro control. Reconocer que no puedes prever todo y que naturalmente cometerás errores es el primer paso para practicar la IE. Este ejercicio de autoconciencia te ayudará a identificar con mucha más facilidad qué actividades escapan a tu control y aquellas donde toca decir “ni pex, yo la regué”.
Tu BFF a partir de ahora es la autorregulación, porque te ayudará a no actuar de manera compulsiva o tomar decisiones con un juicio nublado. OJO: No la vayas a confundir con suprimir tus emociones porque ya sabes que eso no está cool. La autorregulación es más parecida a abrir una válvula de presión para liberar la tensión de a poquito y evitar que le grites a tu compañera que sólo te preguntó la fecha.
Y como todo tiene que ser mutuo, no olvides la empatía. Antes que trabajadores, somos seres humanos, y muchas veces le echamos ganas al trabajo aunque no la estemos pasando tan chido en lo personal o estemos pasando por una mala racha. Prueba comenzar a hacer comentarios reconociendo el esfuerzo de tus compañeros, incluso cuando tengas que dar una retroalimentación para ayudar a mejorar una idea o proyecto. Cuesta $0 ser más amables entre nosotros, y en una de esas, también despertarás la empatía en los demás.
¿Sabes qué más te puede ayudar? Platicar con alguien que haya pasado por situaciones similares a la tuya, porque podrá aconsejarte para que tomes mejores decisiones basándose en su experiencia, como los mentores de LUP. Si te has enfrentado a situaciones laborales en las que sientes que pudiste haber respondido de una mejor manera, tener un mentor podría hacer una gran diferencia para hacerle frente a retos futuros, así que no dudes en escribirnos si este es tu caso, nos encantará platicar contigo.




Comentarios